jueves, 6 de septiembre de 2007

Segunda lecciòn de Caza

Te he impulsado a matar con la intenciòn
que aprendas la lecciòn
de que ya has dejado de ser humana.
Hiedra inmortal entre flores mundanas,
que huye de la mañana
porque no desea su redenciòn.
Oye bien mi pequeña rosa oscura
la verdad cruel y dura,
es que para vivir hay que cazar;
mas no siempre es necesario matar
para poder calmar
el hambre de la bestia y su locura.
Podràs cerrar las heridas abiertas
que con tus colmillos hayas causado
si tienes el cuidado
de no vaciar al mortal y lamerlas.
Y no te arrepientas si le has drenado
ni intentes con tu sangre reponerla
pues si empieza a beberla,
lo que se despierta es un alma no muerta.

1 comentario:

Olga S.Isidro dijo...

Es un verdadero placer, leer tu blog, a veces te dejo comentarios, y otras veces no, pero te sigo constantemente.
Un beso para ti, Raúl.